domingo, 19 de agosto de 2007

la sensibilidad social


Mi sensibilidad social.

La sensibilidad social de una persona depende mucho del entorno donde ha crecido, los valores que le inculcaron y su situación personal con la solidaridad.
Para poder tener un equilibrio en la vida, es muy necesario dar la mano al prójimo. Si lo vemos desde una perspectiva religiosa, Jesús manda a que ayudemos a nuestro prójimo y lo amemos, dando un ejemplo como el de la parábola del buen samaritano. Yo creo que todos alguna ves hemos sido sensibles con alguna situación, como un desastre ecológico (terremoto, alud, etc.), o al ver un anciano ciego, o tal vez un niño con frió.
Al ser nuestro ser un ser pensante y racional, nosotros reaccionamos con alguna escena como esa y nos asemos un plan para poder ayudar a alguna institución o a alguna persona en riesgo social. Luego se nos olvida y salimos al mundo de nuevo.
Mi experiencia social ha sido no muy nutrida. Yo asisto a una iglesia y cuando se me presenta una oportunidad para ayudar a alguien la aprovecho, pero no soy regular en las actividades sociales. Seguramente si en el colegio hubiese alguna manera de ayudar al prójimo, yo lo aria pero no participo de ningún organismo que lo haga.
Yo creo que si estuviera mas a mi alcance, yo podría llevar a cabo alguna tarea social.
Cuando yo he hecho alguna ayuda social, creo que el que sale mas beneficiado es uno, debido a que una experiencia de solidaridad ayuda a que el ser humano realice y aproveche su calidad de un ser racional y sensible. Desde que el hombre es hombre y tiene un espacio en su cerebro para las emociones, debió preocuparse del otro. Y como dije, la preocupación por el otro ayuda a suplir una necesidad propia y nos ayuda a pensar el ¿Por qué? De las cosas. ¿Por qué es esa persona y no soy yo?
Esa es otra gran reflexión que yo hago cuando solidarizo con otros. Ponerme en su lugar, y ser agradecido de las cosas que poseo.
El mayor esfuerzo que yo he tenido que pasar para hacer ayuda social no es “meterme la mano al bolsillo”, sino que es darme cuenta donde estoy parado, de donde vine y hacia donde boy, ¿Cuál es mi propósito en la vida?
Para hacer ayuda social no hay que meterse la mano al bolsillo, sino que hay que meterse la mano en el corazón.
A veces pienso que si yo tuviese más oportunidades para ayudar lo haría y eso es verdad, en mi entorno no hay una participación activa de ayuda social, pero eso no quita mi responsabilidad para moverme y ayudar al prójimo.
Hagamos una reflexión y ayudemos al prójimo, aparte de ayudar a una persona ayudamos a nuestro corazón y fomentamos nuestro crecimiento emocional.
Tambíen es un factor importante el trabajo colectivo. Para poder llegar a una sensibilidad social general en toda una comunidad, se nesesita un trabajo colectivo dejando de lado cualquer barrera etnica, politica, social, etc. y ayudar a otro sin ningun impedimiento por parte de uno.

2 comentarios:

MaFra dijo...

las oportunidades se buscan =D
no entendi la pregunta q me hiciste
hablamos mañana y lee ratix

Pilar Mayorga dijo...

tequierofelipe
se te extrañarto
cuando faltas
no lei el ensayo
porque ni alcanzo
pero si puedes lee el mio.